MICROFICCION MIERCOLES 20
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Microficción. Roberta está junto a un arroyo. A su lado hay una bolsa de plástico con cosas que fue juntando del suelo durante el día.

Es una bolsa negra, de consorcio, y está llena de colillas, envoltorios de chicles, de galletitas, celofanes, chapitas, una lata que empieza a oxidarse. Botellas de plástico vacías. Un protector femenino que pescó, con cuidado y asco, con ayuda de unas ramitas y el borde de la bolsa de consorcio.

Un guardaparques se le acerca por la espalda, le toca el hombro con el dedo índice y le dice “Señorita, no debe usted llevarse ni piedras, ni plantas, ni animales autóctonos. Tampoco insectos.” La señala con el mismo dedo índice y le pide que la acompañe. Roberta le explica que en la bolsa sólo hay basura que recogió en el bosque e intenta mostrársela pero el guardaparques, que tiene bigotes finitos y un tic en el ojo izquierdo, se niega a mirar hasta no estar en su oficina donde, asegura, hay mejor luz. Caminan en silencio durante algunos minutos. Son algo así como las siete de la tarde.

Al llegar, el guardaparques le saca la bolsa de las manos y le indica que se siente en la sala de espera, que queda al lado de la oficina. Hay varios asientos, todos libres, en la sala. Roberta elige el que está más cerca de la ventana. Podría haber elegido el que está al lado de la puerta que da a la oficina, así le sería más rápido salir cuando el guardaparques vuelva y todo se aclare, pero el guardaparques cerró la puerta y la ventana, al menos, le ofrece la imagen del bosque. Como si estuviera en un barco, el bosque va pasando. Se queda sentada para no perder el equilibrio. Sigue mirando por la ventana: aparece una pendiente. Una pendiente rocosa y casi vertical, quién sabe qué habrá allá abajo. Tal vez un río. La sala de espera parece moverse como un carrito suelto en una montaña rusa. Y gana velocidad con la pendiente.

(*) La autora: Anahí Flores (Buenos Aires, 1977) se dedica a escribir y dar talleres. Sus libros publicados son: Se durmió y otros poemas (Bajo la Luna, 2015, gracias al Tercer premio del Fondo Nacional de las Artes), Todo lo que Roberta quiere (Textos Intrusos, 2013) -al cual pertenece esta microficción-, Catalinas Sur (Eloisa Cartonera, Buenos Aires, 2012) y Limericks cariocas (CakiBooks Editora, Rio de Janeiro, 2011). Tiene dos plaquetas: Boomerangs, que salió con la revista Letra Clara (Granada, 1998) y La plaza (una serie de cuatro poemas), de Paisanita Editora (2013). Entre el 2003 y el 2010, publicó seis libros sobre la filosofía del Yôga, en Buenos Aires, São Paulo y Rio de Janeiro. En este momento está organizando el Proyecto Bailarinas, que alguna vez se convertirá en un libro de cuentos de varios autores contemporáneos, ambientados en el mundo del ballet.

+ Microficción seleccionada por Luciano Doti (Lomas del Mirador). Twitter: @Luciano_Doti.

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